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Granizo y piscina: prevenir daños, proteger su equipo y cómo reaccionar tras un siniestro

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Los fenómenos de granizo son cada vez más frecuentes, especialmente en primavera y a finales del verano, y pueden causar daños significativos en las piscinas y sus equipamientos. A diferencia de una simple lluvia, los granizos caen con una fuerza capaz de romper, fisurar o desalinear los elementos más sensibles. Un simple episodio de pocos minutos puede bastar para dañar de forma duradera una cubierta automática, un motor o una bomba. Es mejor anticiparse a los riesgos y conocer los buenos hábitos a adoptar.

Riesgos concretos del granizo en una piscina

1. El paño de la cubierta automática

La cubierta es uno de los elementos más expuestos. Las lamas de PVC o de policarbonato, aunque están diseñadas para flotar y resistir la presión del agua, no están hechas para soportar impactos directos violentos. Bajo el efecto de una tormenta de granizo:

  • Las lamas pueden fisurarse, rajarse o estallar a lo largo.
  • Las microfisuras invisibles a simple vista pueden provocar a medio plazo pérdidas de flotabilidad, infiltraciones de agua o una rotura durante el enrollamiento.
  • Las bisagras entre lamas pueden deformarse, creando bloqueos o un enrollamiento descentrado.

2. El motor de la cubierta automática

Si la cubierta es motorizada (elevada o sumergida), el granizo puede tener consecuencias indirectas serias:

  • En los modelos elevados, un impacto puede fisurar la carcasa del motor o provocar una infiltración de agua en los componentes eléctricos.
  • En los motores sumergidos, una sobrepresión o un choque en la tarima puede desplazar el eje, forzarlo o desajustar los finales de carrera.
  • El granizo suele ir acompañado de sobretensiones eléctricas, poniendo en peligro el motor y el cuadro de maniobra, especialmente si no están protegidos por un pararrayos.

3. Los bordes, tarimas y plataformas móviles

Los granizos de gran tamaño (>3 cm) pueden:

  • estallar los bordes de piedra reconstituida, fisurar las tarimas de madera/composite, o incluso descalzar algunos anclajes de plataformas móviles.
  • deteriorar los sistemas de seguridad perimetrales o los revestimientos estéticos.

4. El local técnico y los equipos

  • Las bombas, cloradores salinos, analizadores, válvulas motorizadas o autómatas de gestión (tipo domótica) sufren de lleno el impacto si no están resguardados.
  • Los cuadros eléctricos que no son estancos o que están envejecidos pueden llenarse de agua, provocando cortocircuitos y la destrucción de las placas electrónicas.

Cubierta automática: ¿se debe dejar abierta o cerrada en caso de granizo?

Es una pregunta frecuente. ¿Hay que desplegar la cubierta para proteger el agua y los equipos, o por el contrario recogerla para preservarla?

En el 90 % de los casos, se recomienda dejar la cubierta en posición enrollada.

  • Una cubierta desplegada expone una gran superficie horizontal a los impactos directos.
  • Enrollada en su cajón o bajo su soporte, está parcialmente protegida de los impactos directos, especialmente si está resguardada por una estructura rígida o una cubierta de piscina.

Excepciones:

  • Si su cubierta ya está muy dañada o debilitada, dejarla desplegada puede retrasar la rotura del enrollamiento pero aumenta los riesgos de rotura directa.
  • Si dispone de una cubierta de policarbonato de alta gama o de una lona rígida especialmente reforzada, esta puede servir temporalmente de escudo, pero cuidado: ninguna cubierta está prevista para absorber impactos de 60 a 100 km/h.

¿Qué hacer después de una tormenta de granizo?

1. Asegurar el lugar

  • Desconecte los cuadros eléctricos si sospecha que hay un cortocircuito.
  • No manipule un motor sumergido o un cuadro bajo tensión sin protección.

2. Constatar los daños

  • Tome fotos precisas y fechadas de los daños: impacto en las lamas, grietas visibles, fuga de la persiana, cuadro eléctrico quemado, coronaciones rotas, etc.
  • Anote los fallos de funcionamiento observados (la persiana ya no se enrolla, pérdida de los finales de carrera, olor a quemado, ruido anormal).

3. Declarar al seguro

  • Contacte con su aseguradora rápidamente: la mayoría de los contratos multirriesgo hogar con extensión para piscina cubren eventos climáticos (granizo, tormenta, rayo).
  • Es importante disponer de un informe técnico y un presupuesto del profesional para acelerar la indemnización.

Un siniestro bien gestionado permite un rápido retorno al baño. En caso de granizo, no espere: contacte con Coverdeau para un diagnóstico y un acompañamiento técnico a medida.