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Enseñar a nadar a su hijo: nuestros consejos

Comment apprendre la natation à son enfant ?

Apprendre nage piscine¿A qué edad empezar?

Muchos padres se hacen la pregunta: ¿cuándo es preferible enseñar natación a nuestro hijo? Los pediatras coinciden en una respuesta algo imprecisa: ni demasiado pronto, ni demasiado tarde. Si el aprendizaje comienza demasiado pronto, el niño corre el riesgo de verse expuesto demasiado rápido a las emanaciones de cloro, lo que puede provocar problemas respiratorios como asma o bronquitis crónica. Por el contrario, si la iniciación tiene lugar demasiado tarde, el niño podría experimentar un sentimiento de miedo ante el agua y verse privado del placer del baño. Por lo tanto, los 6 años se consideran a menudo como la edad ideal, o incluso los 5 años, si el niño se muestra cómodo en su baño y le gusta jugar en el agua.

El equipamiento esencial

Antes de lanzarse al aprendizaje, es crucial conseguir el material adecuado, que permita al niño descubrir la natación mientras se divierte y en un marco de seguridad óptimo. Deberá equiparse con una tabla y un cinturón de flotación, así como con uno o dos churros de espuma. ¡Con el equipo adecuado, el niño estará listo para entrar en la piscina grande!

Hacer que aprecie el agua

La iniciación puede dividirse en dos etapas.

La primera fase consiste en habituar al niño al agua y, eventualmente, ayudarle a superar su miedo al agua. Para ello, concédale el tiempo necesario para adaptarse, observe si le gusta tocar el agua, juegue con ligeras salpicaduras y, poco a poco, deje que baje solo la escalera hacia el vaso. Una vez en el agua, incítelo a tomar iniciativas para reforzar su confianza, por ejemplo, proponiéndole dar la vuelta a la piscina agarrándose a los bordes, o sumergiendo la cabeza unos segundos para controlar su respiración.

Enseñarle los movimientos fundamentales

Si se siente cómodo en el agua, ha llegado el momento de que aprenda a flotar y desplazarse. Para empezar, coloque al niño dos churros bajo cada uno de sus brazos y deje que se tumben boca arriba. Progresivamente, retire estos accesorios y anímelo a hacer la plancha solo.

El aprendizaje de la propulsión puede realizarse utilizando las paredes de la piscina: en el lugar donde el nivel del agua es bajo, pídale que salte y muéstrele cómo propulsarse empujando contra las paredes laterales.

Por último, inícielo en los movimientos básicos de natación. Apoyándose con la tabla, deberá patalear con las piernas para llegar al otro lado. Poco a poco, quítele este accesorio y déjelo nadar libremente con movimientos de “perrito”. Es una excelente introducción a la braza, que representa la etapa final de su aprendizaje.

Sin prisas, permaneciendo siempre cerca del niño y listo para intervenir, debería lograr enseñarle a nadar. Para algunos, sin embargo, este proceso puede llevar más tiempo; sin culpar al niño, es preferible confiarlo a profesionales formados, socorristas que sabrán acompañarlo mejor.

Aunque su hijo haya aprendido a nadar, es esencial permanecer vigilante y colocar dispositivos de seguridad para la piscina (como alarmas de inmersión, lonas de seguridad o alarmas de caída) en caso de accidente.